lunes, 17 de marzo de 2014


Se pierde bono poblacional

Sí elevar el nivel educativo incrementa el desarrollo económico del individuo y la nación, por qué en México tenemos una enorme cantidad de profesionistas desempleados, subempleados y con bajos salarios. Desde mi punto de vista, es resultado de un modelo de desarrollo fallido.
México ocupa la cuarta posición internacional en desempleo juvenil, toda vez que alrededor de una cuarta parte de las personas de 15 a 29 años de edad está sin ocupación laboral.
Y textualmente hay que decirlo: se pierde el bono poblacional, como plataforma de desarrollo por la carencia de políticas de Estado tendientes a fortalecer la calidad de la educación y creación de empleos de calidad para los jóvenes.
En este espacio se dijo que en México hay siete millones de jóvenes, en ese rango de edad que no tienen acceso a la educación ni a un trabajo de calidad, justamente remunerado.
Y es que en reflexiones anteriores sostuvimos la idea de que el crecimiento del país está ligado al nivel educativo de la población, por lo que es una sinrazón no contar con acciones serias y decididas en el sector, que ha padecido ocurrencias sexenales, así como programas y planes alejados de la realidad que se vive en las escuelas.
Estudios internacionales indican que un año más de educación promedio en un país incrementa la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 0.6 por ciento; y un año adicional de escolaridad en una persona incrementa su ingreso en 20.8 por ciento de por vida, pero agregaría que ello se cumple sólo con un modelo de desarrollo adecuado, porque en México no pasa así.
En la columna de la semana pasada dimos cuenta, que de acuerdo con estudios de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en México hay una enorme cantidad de profesionistas desempleados, subempleados y con bajos salarios en amplias jornadas de trabajo, que llegan hasta a las 18 horas por día.
Como se recordará en su “Estudio sobre educación: La visión de los padres de familia”, el doctor Bernardo González Aréchiga, rector institucional de la Universidad del Valle de México (UVM), resaltó la interrelación de la educación y el crecimiento económico de un país.
Asimismo, el beneficio social e individual de la educación, y el nivel escolar con la movilidad social.
La educación, dijo, incrementa el capital inherente en la fuerza laboral y ello repercute en la productividad, al citar la obra Education and Economic Grorth, por E. A. Hanushek y L. Wöbmann.
Y la exposición es más clara, cuando resalta que incrementar un año de escolaridad en la población incrementa 0.58 % la tasa de crecimiento del país. Y al sumar el factor calidad a la enseñanza el beneficio es mayor.
El efecto de la calidad en la educación es un factor elemental en el crecimiento económico de la nación, al grado de que incrementar un punto de desviación en la prueba PISA, representa un crecimiento de 2.5 por ciento anual durante 40 años, en economías abiertas.
Textualmente hay que decirlo: El crecimiento económico de México en la década pasada estuvo basado en el aumento del número de personas en edad de trabajar, y del total sólo una pequeña proporción es por el incremento en la productividad, al carecer de empleos de calidad que respondan al desarrollo de la nación, para aprovechar a los profesionistas que egresan de las instituciones de educación superior.

Adalberto Villasana: Premio Nacional de Periodismo 2005, otorgado por  el Club de Periodistas de México, en la categoría de Divulgación de la Educación, Ciencia y Tecnología.
Twitter: @Villasana10

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