jueves, 16 de febrero de 2017

Geoparques promovidos por la UNAM, a un paso de ser aprobados por la UNESCO


En los primeros días de mayo próximo, podríamos contar con los dos primeros geoparques mundiales en México reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO): el denominado Comarca Minera, en Hidalgo, y el de la Mixteca Alta, en Oaxaca.
Ello ocurrirá luego de que el Consejo de la Red Mundial de Geoparques de ese organismo internacional emitió una recomendación favorable para que el Consejo Ejecutivo otorgue su aprobación final y la declaratoria.
Así, ambos proyectos asesorados, impulsados y coordinados por los institutos de Geofísica (IGf) y Geografía (IGg) de la UNAM, respectivamente, se sumarían a la lista de Geoparques Mundiales del Programa Internacional de Ciencias de la Tierra y Geoparques (PICGG), que incluye 120 sitios distribuidos en 32 países, y se constituirían como el tercero y cuarto en la región, donde sólo hay dos más: en Brasil y Uruguay.



José Luis Palacio Prieto, exdirector e investigador del IGg, destacó que a pesar de ser la primera vez que México participa en esta evaluación, es un éxito que los dos proyectos sometidos hayan sido dictaminados favorablemente. “Con esto nos ponemos a la vanguardia en América Latina”.
Además, resaltó Carles Canet Miquel, secretario académico del IGf, se presentaron muchas solicitudes, de las cuales sólo 18 recibieron una evaluación in situ. De esas, sólo 10 fueron aprobadas: cuatro de China, dos de México y una de Irán, Corea del Sur, Francia y España.
Riqueza geológica, natural y cultural.



Los geoparques son una iniciativa reciente en el mundo, resaltó Palacio Prieto. Iniciaron a finales del siglo pasado y se formalizaron con la creación de la primera red en Europa, en el año 2000, con sólo cuatro integrantes: en España, Francia, Alemania y Grecia. Su objetivo es promover y dar a conocer el patrimonio geológico y su importancia, y al mismo tiempo, su relación con la sociedad. Hoy, tan sólo en el viejo continente existen 69 geoparques en 23 países.
En 2004 se creó una red global y a partir de 2015 esta iniciativa, que ya era auspiciada por la UNESCO, se formalizó en el PICGG, recordó el geógrafo.
Para obtener el reconocimiento de la Organización es necesario recorrer un camino largo, que incluye la elaboración de un expediente que presente las características geológicas, culturales y de biodiversidad del sitio. “La geología juega un papel importante, pero también los aspectos históricos y de patrimonio intangible, cultural”.
En colaboración con autoridades municipales y estatales, la Comarca Minera y la Mixteca Alta fueron sometidas a evaluación en noviembre de 2015. Luego de pasar ese primer “filtro”, se avanzó a la etapa de visita de expertos internacionales, en junio de 2016 en Hidalgo, y en julio en Oaxaca.
Los especialistas hicieron una evaluación extensa que incluyó entrevistas con los actores involucrados, y elaboraron un informe que fue sometido al Consejo de la Red Mundial de Geoparques.
De ese modo, en septiembre pasado, en Torquay, Reino Unido, se hizo una evaluación completa de los dos sitios y se emitió una recomendación al Consejo Ejecutivo de la UNESCO, que deberá ratificar la decisión técnica dentro de pocos meses.
De ratificarse la recomendación, la nominación como “geoparque mundial” de la UNESCO tendrá vigencia por cuatro años, tiempo en el cual se deberán consolidar los proyectos para mantenerse dentro de la red global, aclaró Palacio Prieto.



Llegar a este punto es resultado de un trabajo que no se puede improvisar, de una labor fuerte con las comunidades, de un background académico sólido y un conocimiento de las ciencias de la Tierra, resaltó Canet.
Ahora, expresó, esperamos la declaratoria, pero el solo hecho de recibir evaluaciones positivas ha sido alentador para nuestros institutos y las comunidades en Hidalgo y Oaxaca, ejidatarios, autoridades y toda la gente que ha puesto sus expectativas y esperanzas en los geoparques.
La Mixteca Alta, refirió Palacio Prieto, se ubica en una de las zonas más complejas del país desde el punto de vista geológico, con una geodiversidad muy amplia, en una entidad de las más biodiversas de un país megadiverso, y con una cultura riquísima y un conocimiento tradicional de por lo menos cuatro milenios.
En tanto, refirió Canet Miquel, la Comarca Minera incluye al que fue el “Distrito Pachuca-Real del Monte”, que durante 400 años fue el más importante del mundo en la producción de plata, “al grado que el seis por ciento de ese metal producido en el planeta procede de esas minas, cantidad extraordinaria que constituye un rasgo geológico único”. La vocación del parque geológico es mostrar este tipo de fenómenos.
Los geoparques son una estrategia de desarrollo basada en el patrimonio geológico, que contribuye al crecimiento de la economía local y al impulso de la ciencia y la educación; en este caso, para nueve municipios oaxaqueños e igual número de hidalguenses.
En México, sostuvo José Luis Palacio, “casi donde volteemos tenemos riqueza geológica relacionada con la biológica y la cultural, lo que permite pensar que estos proyectos tienen amplias perspectivas en entidades como Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Michoacán, San Luis Potosí, Coahuila o Yucatán”.
Por ello, “debe existir un comité nacional de geopatrimonio, y ahí la UNAM debe tener un papel fundamental; así se evitará el crecimiento inadecuado de geoparques”. Asimismo, esta casa de estudios debe ser pilar en la creación y consolidación de una red latinoamericana de esos sitios, concluyó Canet Miquel.

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