sábado, 26 de septiembre de 2015

Diálogo por una cultura de la paz




Para lograrla una cultura de paz, se requiere de “una educación que tenga como fin el respeto a la otredad y la consecuente posibilidad de disfrutar de los derechos fundamentales; derechos que no sólo se deben difundir e implementar en las escuelas, sino en el núcleo familiar y en espacios de convivencia y de educación no formal como los museos”, expresó la especialista Mónica Martí.
La ciudad de Morelia fue sede de la decimoquinta Camarilla de Experiencias Educativas Museos Diálogos para una Cultura de Paz, organizada por la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones (CNME) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en la que se reúnen casi un centenar de asesores educativos, custodios, gestores culturales y responsables de la difusión, quienes tienen como objetivo revalorar la función social que cumplen los museos.
Sobre el encuentro, que se realizó en el Museo Regional Michoacano, la directora técnica de la CNME, Mónica Martí, señaló que en el mundo permean situaciones de guerra y violencia, como resultado de la intolerancia, de ahí la pertinencia de trabajar por una cultura de la paz.
Mónica Martí consideró que en esa dupla de educación y museos se genera una suerte de bisagra que abre espacios para aprender a vivir con los demás, a resolver conflictos a través del diálogo y la argumentación, a desarrollar el pensamiento crítico, así como a reconocer y disfrutar de la diversidad.
En la decimoquinta camarilla se ofrecieron tres días conferencias magistrales, talleres, cinedebates y charlas de café, donde los asistentes escucharán experiencias educativas relacionadas con proyectos que buscan la paz.
Entre los ponentes figuraron especialistas de la Cátedra UNESCO, del proyecto Convivencia Escolar de la SEP y de organizaciones no gubernamentales, así como asesores educativos de museos del INAH, INBA y la UNAM.
La Camarilla siguió 4 ejes temáticos vinculados con actividades educativas tendientes a fomentar: los derechos humanos (como el derecho a la educación y a la cultura); acciones para generar vínculos de cooperación entre las autoridades y las instituciones; la elaboración de herramientas creativas que involucren al público a promover una cultura de paz, la cooperación y la empatía ante diferentes culturas y religiones.
Entre las ponencias  destacaron: Educación para la paz. Museos y Cultura; Diálogo intercultural en el aprendizaje integral a partir del patrimonio cultural y Aprender a ser. Por qué la educación para la paz requiere un ambiente democrático.

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